Vivienda en Coruña de Iván Cotado
Residencial
Enero 2014
A Coruña (Galicia)
Interiorismo integral vivienda-piso. Obra llave en mano.
Ático con terraza en azotea totalmente transitable. 55 metros cuadrados en los que hay cabida para una cómoda cocina, un confortable salón, una amplia mesa de comedor, un pequeño estudio, dos habitaciones, una con baño completo; un aseo de cortesía, abundante almacenaje y luz natural a raudales.

Se buscaba una vivienda ultra-funcional, sin elementos o espacios superfluos pero sin renunciar a usos o comodidades. Íntima y social, de sencillo mantenimiento, presupuesto ajustado, sin estridencias decorativas, y pensada únicamente para disfrutar.

La luz natural baña el espacio por todos los costados posibles. En un artículo que nos dedicaron en El País Semanal, se decía de esta vivienda, «el 90% del proyecto es la luz».

Eliminar espacios y elementos redundantes y multiplicar usos y funciones es, sin duda, uno de los aspectos diferenciadores de este estudio. El hall, primer espacio suprimible en una vivienda de este tipo. En la entrada a la vivienda te encuentras con un pasillo-distribuidor. Al sur las zonas de día. Al norte las zonas de noche. En uno de los márgenes del pasillo discurre discretamente un enorme armario empotrado de suelo a techo que resuelve el almacenaje de la vivienda. En el otro, las puertas de acceso a las habitaciones y al aseo se sustituyen por paneles móviles de suelo a techo que se esconden en la tabiquería, abriendo espacios completos y eliminando barreras visuales que incomodan al cerebro.

En idéntica línea de versatilidad, podríamos hablar de la zona de comedor. Se dispuso un mesado corrido compartiendo final con una pequeña zona de estudio. Pensando en dar servicio a grandes grupos, otra bancada corrida en el salón, hace la función de estantería decorativa, alberga una chimenea de bioetanol que otorga calidez a las veladas de invierno, y funciona como banco-asiento en caso de necesidad.

Espejos fumé multiplican el espacio sin generar molestos destellos en salón y habitación principal, donde cubren dos generosos roperos camuflando la entrada al baño, que comparte ducha con el aseo, esta se encuentra entre ambos. Sobre el lavabo del baño principal, un tragaluz rocía de luz natural la ducha, y a su vez, funciona como mesa de centro retroiluminada en la terraza superior.

La iluminación es un aspecto que cuidamos especialmente. Pensada como un juego de contrastes y claroscuros, mezcla ambientes que enfatizan elementos importantes de la arquitectura con sinuosas luces indirectas que definen geometrías concretas, a la par que generan atmósferas enormemente teatrales, místicas y cargadas de romanticismo.

Los materiales y acabados se eligieron en base a dos premisas: bajo mantenimiento y cómoda limpieza. Todo ello bajo una estética elegante, de corte aséptico pero con pinceladas de calidez garantizadas por acabados naturales como la madera.

La bahía de Riazor, la ensenada del Orzán, la Torre de Hércules, o el estadio del Deportivo de la Coruña, son algunos de lugares característicos de la ciudad de A Coruña que se aprecian desde esta terraza de 40 metros cuadrados situada en la cubierta, totalmente transitable, del edificio.

Una barbacoa portátil oculta bajo una multifuncional encimera con fregadero que también funciona como banco de trabajo para la práctica «jardinera culinaria» situada justo delante.

Una mesa para 8 comensales, en el mismo material de exteriores que suelo, bancos y encimera; puede ampliarse para dar cabida a reuniones de 15-20 personas, gracias a una nueva bancada corrida.

La mesita de centro, retroiluminada por la noche, traslada durante el día la luz natural a los baños y la habitación principal en la planta inferior.

Para rematar el plan, se dispone otro banco con cojines preparados para el descanso, después de tomar un relajante baño de espuma en una bañera, rodeada plantas trepadoras, con vistas a la bahía coruñesa y al bélico y exquisito Monte de San Pedro.